• +54 9 230 454-4046
  • +54 9 11 6510-6146

Artroscopía de Menisco

 ¿En qué consiste?

Se realiza por artroscopia, una técnica novedosa y mínimamente invasiva en la cual el cirujano puede ver la totalidad de la articulación gracias al artroscopio, un instrumento de fibra óptica con un sistema de lentes y una cámara de vídeo que envía la imagen directamente al monitor, para que el cirujano pueda ver toda la estructura de la rodilla con definición.

La técnica de la artroscopia necesita sólo una mínima incisión que apenas deja cicatriz en el paciente. La artroscopia puede realizarse bajo anestesia local, regional o general. A través de otra incisión se introduce el resto de instrumental quirúrgico, con el que se procede a la reparación de la rodilla. Estas incisiones son mínimamente visibles en comparación con la técnica convencional, ayudando así a reducir los tiempos de estancia en el hospital y de recuperación tras la operación de menisco.

Tipos de rotura de Menisco

La rotura del menisco se puede producir en la zona vascularizada y en la no vascularizada. Cada una de estas conlleva un tipo de técnica diferente para corregir el problema causante de las molestias. Se suele realizar una fusión de las dos porque las roturas no están solamente en una zona del menisco. Hay que explicar en qué consiste cada una:

  • Meniscectomía parcial:  se emplea para la zona afectada no vascularizada, esta técnica consiste en la extirpación de parte del menisco. Es más rápida que la sutura meniscal, aunque la cirugía suele constar de una mezcla de ambas. La meniscectomía no se puede realizar porque puede acelerar la aparición de una artrosis temprana.

Sutura meniscal: Es una técnica que requiere más tiempo que la meniscectomía. Se corrige la rotura que se ha desarrollado en la zona vascularizada del menisco, por lo que se consigue su regeneración si se sutura, como ocurre con cualquier tipo de herida en la piel.

 

Post-operatorio Operación de Menisco

Se ha comprobado que mantener las articulaciones en reposo e inmovilizar la zona, aumenta la atrofia de los músculos y favorece el riesgo de rigidez postquirúrgica. Existen varios consejos para después de esta operación:

Busca una venda de compresión liviana, autoadhesiva y que permita la respiración. Debe estar lo suficientemente ajustada como para sostener la rodilla sin interferir en la circulación

El mismo día de la operación se puede realizar carga de la extremidad asistido con muletas.
NO se carga todo el peso en la pierna.
También se permite empezar la movilización de la rodilla.

En Ortopedia Del Campus podés encontrar los mejores Productos para tener una rehabilitación adecuada y una pronta recuperación.