La fractura de radio es una de las lesiones óseas más frecuentes del miembro superior. Puede presentarse a cualquier edad, aunque es particularmente común en niños (por caídas durante el juego o deporte) y en adultos mayores, especialmente mujeres con osteoporosis.
El radio es uno de los dos huesos del antebrazo (junto al cúbito) y participa activamente en la movilidad de la muñeca y el codo. Su integridad es clave para la función de prensión, rotación y carga del miembro superior.
Anatomía y tipos de fractura
El radio se divide anatómicamente en:
Extremo proximal (cerca del codo)
Diáfisis (porción media)
Extremo distal (cerca de la muñeca)
La fractura más frecuente es la fractura de radio distal, típicamente causada por una caída con apoyo de la mano extendida.
Tipos más comunes
Fractura de Colles: desplazamiento dorsal del fragmento distal (la más habitual en adultos mayores).
Fractura de Smith: desplazamiento volar (menos frecuente).
Fractura de Barton: compromete la superficie articular.
Fractura de cabeza radial: ocurre cerca del codo.
Fractura diafisaria: puede asociarse a lesiones del cúbito.
También pueden clasificarse en:
Cerradas o expuestas
Con desplazamiento o sin desplazamiento
Articulares o extraarticulares
Simples o conminutas (múltiples fragmentos)
Mecanismo de lesión
El mecanismo más frecuente es la caída con apoyo de la mano extendida (FOOSH: Fall On Outstretched Hand).
Otros mecanismos incluyen:
Accidentes deportivos
Accidentes de tránsito
Traumatismos directos
Fragilidad ósea por osteoporosis
Síntomas clínicos
Dolor intenso e inmediato
Inflamación y edema
Deformidad visible (en fracturas desplazadas)
Limitación funcional
Hematoma
Sensibilidad aumentada al tacto
En algunos casos puede haber compromiso neurológico (hormigueo por afectación del nervio mediano) o vascular.
Diagnóstico
El diagnóstico es clínico y radiológico.
Radiografías en proyecciones anteroposterior y lateral son suficientes en la mayoría de los casos.
Tomografía computada (TC) se solicita cuando la fractura compromete la articulación o es compleja.
Evaluación neurovascular siempre obligatoria.
Tratamiento
El tratamiento depende de:
Edad del paciente
Tipo de fractura
Grado de desplazamiento
Compromiso articular
Demanda funcional
1. Tratamiento conservador
Indicado en fracturas:
Sin desplazamiento
Estables
Bien alineadas tras reducción
Consiste en:
Reducción cerrada (si es necesario)
Inmovilización con yeso o férula por 4 a 6 semanas
Control radiológico periódico
2. Tratamiento quirúrgico
Indicado cuando hay:
Desplazamiento significativo
Inestabilidad
Fracturas articulares
Fracturas conminutas
Fracaso del tratamiento conservador
Técnicas utilizadas:
Placa y tornillos (la más frecuente en radio distal)
Clavos intramedulares
Fijadores externos
Agujas percutáneas
El objetivo es restaurar la anatomía y permitir una movilización precoz para evitar rigidez.
Complicaciones
Rigidez de muñeca o codo
Consolidación viciosa
Pseudoartrosis (poco frecuente en radio distal)
Síndrome compartimental (urgencia)
Síndrome de dolor regional complejo
Compresión del nervio mediano
Una rehabilitación adecuada reduce significativamente el riesgo de secuelas.
Rehabilitación
La fisioterapia es fundamental y comienza, en lo posible, de forma precoz.
Incluye:
Movilidad activa y pasiva
Ejercicios de prensión
Fortalecimiento progresivo
Reeducación propioceptiva
El tiempo total de recuperación varía entre 6 y 12 semanas, aunque la recuperación completa de fuerza puede demorar varios meses.
Pronóstico
En la mayoría de los casos, el pronóstico es favorable si el tratamiento es oportuno y correcto. En pacientes jóvenes la recuperación suele ser completa. En adultos mayores con osteoporosis puede haber mayor riesgo de pérdida de movilidad o deformidad residual si no se trata adecuadamente.
Prevención
Prevención de caídas en adultos mayores
Tratamiento de la osteoporosis
Uso de protección en deportes de riesgo
Evaluación de la marcha y biomecánica en deportistas
Conclusión
La fractura de radio es una lesión frecuente pero con excelente pronóstico cuando se diagnostica y trata adecuadamente. La correcta alineación ósea, la estabilidad y una rehabilitación dirigida son claves para recuperar la función completa del miembro superior y evitar secuelas a largo plazo.