1. Prevención de lesiones
El análisis de la pisada y de la biomecánica detecta alteraciones funcionales que muchas veces pasan desapercibidas:
Hiperpronación o supinación
Desalineaciones de rodilla, cadera o tobillo
Asimetrías entre ambos miembros inferiores
Estas alteraciones están directamente relacionadas con lesiones frecuentes como:
Fascitis plantar
Tendinitis aquílea
Síndrome femoropatelar
Periostitis tibial
Lesiones de rodilla y cadera
Detectarlas a tiempo reduce significativamente el riesgo de lesión.
2. Optimización del rendimiento deportivo
Una marcha y carrera eficientes permiten:
Mejor distribución de cargas
Menor gasto energético
Mayor estabilidad y potencia en cada apoyo
Esto se traduce en mejor rendimiento, especialmente en deportes de impacto como running, fútbol, tenis, básquet y cross training.
3. Personalización del calzado y plantillas
El estudio de la marcha es fundamental para:
Elegir el calzado deportivo adecuado
Indicar plantillas personalizadas, si es necesario
Las plantillas bien indicadas corrigen desequilibrios, mejoran la alineación y protegen las articulaciones durante la actividad física.
4. Rehabilitación y retorno seguro al deporte
En deportistas lesionados, el estudio de la marcha permite:
Identificar la causa biomecánica de la lesión
Evitar recaídas
Planificar un retorno progresivo y seguro a la actividad deportiva
Es una herramienta esencial en procesos de rehabilitación.
5. Evaluación integral del movimiento
No solo analiza los pies, sino toda la cadena cinética:
Pie
Tobillo
Rodilla
Cadera
Columna
Esto permite un enfoque global del deportista, clave en la traumatología deportiva moderna.
¿Quiénes deberían realizarse un estudio de la marcha?
Deportistas con dolor recurrente
Personas que comienzan una nueva actividad física
Corredores y deportes de impacto
Deportistas con lesiones previas
Niños y adolescentes en crecimiento deportivo
Conclusión
El estudio de la marcha no es solo diagnóstico, es preventivo y estratégico. Permite entrenar mejor, lesionarse menos y cuidar el cuerpo a largo plazo. En el deporte actual, es una evaluación fundamental para alcanzar el máximo rendimiento con seguridad.